Virtuxtreme

Seguramente todos en alguna ocasión lo hicimos, irnos de “pinta” de la escuela para olvidarnos de nuestras responsabilidades y divertirnos un poco durante algún día en el que nuestros padres habrían jurado que estaríamos atentos a la clase, al final tardarían bastante en darse cuenta, y muchos hasta tendríamos el descaro de decir “el profesor miente”, pero esto, podría acabarse en cualquier momento.

Una escuela en la ciudad de Vitoria da Conquista en Bahía, Brasil, implementarán uniformes “inteligentes” con un GPS integrado que se encargará de avisar a los padres mediante un mensaje de texto, cuando sus hijos no se encuentren en alguna clase, o simplemente hayan decidido adelantar la hora de salida, con el objetivo de mejorar la comunicación entre los maestros y padres de familia y evitar “malos entendidos”.

El sistema que ya se utiliza en algunas escuelas de Estados Unidos e Inglaterra, llegará por primera ocasión a un país latinoamericano y con una gran apuesta a utilizar este sistema, ya que de inicio, será implementado en 20 mil uniformes.

¿Tardará mucho en expandirse en el resto de America Latina?

Ayuda urgente, le pueden dar RT… Gracias Queridos amigos,
El papa de Lucia, Elena, Nuria e Inés, Andrés Benitez, (son mis sobrinas hijas de Merce )
necesita URGENTEMENTE plaquetas pues esta en terapia intensiva; si pueden donar o saben de alguien que pueda hacerlo aquí van los requisitos:urgen para mañana a las 8.00am u hoy mismo hasta las 7.30 pm
(porfa enviar este correo a sus hijos, primos, gente cercana, gracias)

-Edad Mínima 18 y máxima 65
-Mañana de 8 am a 6 pm (en la planta baja del Ángeles de Interlomas)
-4 horas de ayuno
-no tatuajes ni perforaciones recientes (un año)
-no estar tomando medicinas ni antibióticos
-24 horas sin tomar alcohol

SI ALGUIEN PUEDE DONAR POR FA LLAMENME A MI CELULAR A CUALQUIER HORA :5541334719

Muchas gracias, besos

IBM ha publicado sus cinco predicciones tecnológicas para los próximos cinco años. Los cinco augurios, algunos un tanto optimistas, son: los ciudadanos producirán su propio suministro eléctrico; ya no serán necesarias las contraseñas; los ordenadores leerán el pensamiento; la brecha digital dejará de existir y el correo indeseado se convertirá en información prioritaria.

La compañía propone a los internautas que voten la predicción preferida. En el blog donde se publican, a la información textual se añaden videos explicativos de cada propuesta. El primer augurio se basa en el hecho de que el movimiento del cuerpo humano, o de las ruedas de las bicicletas al pedalear, pueden producir energía aprovechable si se dispone del calzado preparado para ello o de bicicletas que puedan recoger la energía creada.

También la circulación del agua por las tuberías domésticas puede aprovecharse. Y, a gran escala, el movimiento de las mareas y las olas de los océanos serán una fuente alternativa de suministro.

También parece lógico que el avance en las tecnologías biométricas, como la lectura del iris, permitan su implantación para que el internauta pueda ser reconocido por ellas al entrar en un sitio donde se solicita acreditación o para realizar un movimiento bancario. Ya no necesitará memorizar contraseñas complejas o seguir utilizando claves demasiado sencillas y fáciles de detectar.

Los ingenieros de IBM están convencidos de que los ordenadores podrán interpretar la actividad eléctrica del cerebro. La idea es usar estas sinapsis eléctricas para aplicaciones como realizar una llamada de teléfono o mejorar los procesos de rehabilitación. En el texto ya se sueña con una ciudad donde sus vecinos van equipados con sensores y programas que sepan interpretar esta información cerebral y construir mapas de la salud mental de una población.

El enunciado sobre el final de la brecha digital tiene un posterior matiz. En cinco años, el 80 por ciento de la población mundial tendrá acceso a un dispositivo móvil y a través de él, a Internet. Esta población podrá realizar intercambios comerciales, consultas médicas o comunicarse con otras personas gracias a este Internet móvil con un crecimiento exponencial.

De todos modos, la brecha no desaparece. La predicción, o el deseo, de que el correo basura se convierta en prioritario la basan en la aplicación de tecnologías que analicen el contexto y las necesidades del cliente y únicamente remitan información cuando ésta pueda ser útil al mismo en función de la circunstancia en que se halla. ¿Bastará ello para que los distribuidores de spam desistan?

En 2006, IBM predijo para el actual año que termina el desarrollo de la telemedicina, la geolocalización en los móviles, la traducción simultánea por reconocimiento de voz, el empuje de la nanotecnología y, ahí tuvo su mayor fracaso, la implantación de tecnologías 3D.

spb

Su maestro era Buda

El que conozca la ciudad de San Francisco, California, y haya tenido oportunidad de viajar por Estados Unidos, no vacilará en admitir que se trata de la ciudad más hermosa de ese país. Nostálgicamente clásica y colonial, nunca renuente a la presencia de los forasteros y orgullosa de sus formas exquisitas, su espíritu bohemio y sus ideales libertarios, San Francisco es un accidente feliz en la geografía de Estados Unidos. Steve Jobs nació ahí aunque la mayor parte de su vida la haya pasado en Silicon Valley, una región al sur de la Bahía de San Francisco. Consecuentemente, su infancia, adolescencia y juventud estuvieron severamente influenciadas por todo lo que ocurría en su ciudad natal. El movimiento hippie, la apertura a la homosexualidad, el desarrollo de la sicodelia, la tolerancia hacia las drogas y un inusual respeto por la estética, tan inusual que desde siempre ha influido en los suicidas del Golden Gate. Para cuando Jobs ya tenía edad suficiente como para apreciar la belleza, la región en la que vivía fue bautizada como Silicon Valley. Le pusieron así debido a la alta concentración en la zona de empresas relacionadas con los semiconductores, la computación y la programación. En tanto el silicio era el común denominador en el desarrollo de tales industrias, el nombre era un traje mandado a hacer a la medida. En ese contexto, los intereses de Jobs eran tan diversos como lo que ocurría en San Francisco. Abandonó la universidad, se empleó como programador de videos en Atari y reunió el dinero suficiente para emprender un viaje espiritual a la India. No había cumplido aún 20 años y los 70 aún no habían llegado a la mitad, y él, en lugar de recibir lecciones de un catedrático, las estaba recibiendo de Buda. Aquel viaje no era fortuito ni azaroso. Jobs amaba a Los Beatles y a todo lo que emanase de ellos. Y así como John, George, Paul y Ringo habían tenido alguna vez su etapa místico-existencialista, él no podía quedarse atrás. ¿Qué fue lo que le dijo Buda a Steve Jobs? Sólo ellos dos lo saben. Pero a su regreso a Estados Unidos, en el otoño de 1974, Jobs se reencontró con Steve Wozniak, un antiguo compañero de escuela, quien le contó que estaba desarrollando su propia computadora. A Jobs le gustaba la ingeniería, al igual que a John Lennon la música. Pero en el caso de uno y otro, ninguno poseía el talento natural para tales disciplinas. Por ello fue que cuando John conoció a Paul McCartney y lo miró tocar los requintos que él no podía, supo que tenía que formar parte de su banda. Cuando Jobs contempló aquella rudimentaria “tarjeta madre” que le mostraba Wozniak se imaginó un Pegaso. Había encontrado a su “Paul McCartney”. Osado y temerario Jobs vendió un viejo minibús Volkswagen en el que se transportaba. Wozniak hizo lo propio con su computadora programable. Con ese dinero se encerraron en el garaje de la familia Jobs para diseñar el futuro. En abril de 1976, en el Homebrew Computer Club de Palo Alto, California, Jobs y Wozniak presentaron la Apple I, una caja de madera con teclas que parecía el cajón de un lustrabotas, pero que hoy debe ser tan valiosa como un lienzo de Picasso. Osado y temerario a sus 21 años, Jobs llamó a su empresa Apple. Y lo hizo en homenaje y afrenta a la primera discográfica que poseyó los derechos de las canciones de Los Beatles. Ambicionaba cambiar al mundo, como lo habían hecho sus ídolos en los 60, y hacer de este un sitio más placentero y hermoso para vivir. Pero sus motivaciones eran meramente estéticas, no morales, y en aras de ellas no vacilaría en hacer uso de aquella vieja y oxidada máxima: el fin justifica los medios. Convertido en millonario con muy pocos años, Jobs se lanzó a una cruzada que mucho tuvo de irracional. Pero no estaba loco ni mucho menos: con la prodigiosa mente de un ajedrecista se anticipó al futuro 20, 25 jugadas, y quiso en consecuencia dar jaque mate a un adversario cuya capacidad de predicción no iba más allá de la secuencia 12. Ni el mundo ni Apple podían jugar a tal velocidad y por ello fue expulsado de la compañía en 1985. Aceptó su derrota y comprendió acaso que a pesar de estar fundamentados, sus caprichos seguían siendo caprichos. Pero no perdió la soberbia: tras su despido de Apple vendió todas sus acciones excepto una. Fetichista por antonomasia, Jobs se estaba asegurando así su boleto de regreso. Emprendió otra cruzada, esta vez llamada NeXT Computer Inc., a la vez que se hizo de la compañía de animación Pixar. Fracasó en la primera; tuvo éxito en la segunda y, llegado el momento, en silencio reclamó el trono que había perdido. Con las acciones de Apple a la baja y Microsoft desafiante en la cresta de la ola, el consejo de la compañía llamó a Steve Jobs para que se hiciera cargo de la misma. Lo que ocurrió lo sabe todo el mundo. Y el propio Jobs ironizó acerca de ello cuando en el año 2007, reunido junto con Bill Gates en el marco de la “D5: All Things Digital Conference”, se refirió a Apple de la siguiente manera: “Apple es un barco con un agujero en el fondo que hace agua. Mi trabajo es mantener al barco navegando en la dirección correcta”. La dirección correcta siempre estuvo al norte de Silicon Valley, en esa ciudad de ladrillos rojos, construcciones bajas y calles serpenteantes que suben, bajan y por las que todavía es posible contemplar a esos seres mitológicos llamados tranvías. La malicia del genio Jobs halló en la belleza de San Francisco una peculiar metáfora de la vida. Desde siempre, los suicidas que suben al Golden Gate para acabar con su vida, suelen hacerlo arrojándose del lado que mira a la ciudad. ¿Por qué no lo hacen del lado que mira al Pacífico? Es un misterio para el cual puede haber muchas explicaciones y quizá ninguna convincente. Acaso sea una forma absurda del reproche, una actitud exhibicionista o meramente el deseo de decirle adiós al mundo. O, quizá, un último intento por aferrarse a la vida que se conoce y tratar de reconocer que, a pesar de todo, fue hermosa. Si nuestra vida es una sucesión de rutinas y procesiones que conducen de la A a la Z sin variación alguna… ¿por qué no hacer de ese tránsito un recorrido hermoso? ¿Por qué si tengo que morir no lo hago mirando una ciudad hermosa? Steve Jobs entendió como nadie que el mundo no sólo debía ser funcional sino también parecer hermoso. Incapaz de crear mecanismos funcionales, se asoció con aquellos que sí pudieran hacerlo. Y él se encargó sólo de embellecerlos. Un buen amigo estaba emocionado cuando adquirió su primer iPod, y llegó a presumirlo: “No he visto nada más hermoso y maravilloso que esto”. Y cómo podría haberlo si en ese diminuto aparato caben la vida de una persona, sus caprichos, sus ideas, sus horas tristes, clandestinas y amargas, y también las inolvidables y felices. Sin embargo, y a pesar de todas las cosas buenas que faltan por decir acerca de Steve Jobs, siempre encontré un dejo de superchería en su personalidad. Me refiero a esa parte oscura y maliciosa que lo hacía lucir como uno de esos forasteros que llegaban a los pueblos a vender el elixir de la eterna juventud. Fascinante como él solo, montaba su mesita en la plaza del pueblo y empezaba a vociferar acerca de las bondades del producto que sostenían sus manos. Poco a poco y lentamente, la gente comenzaba a arremolinarse a su entorno, ya no fascinados por la mercancía, sino por el forastero seductor. Con su sudadera negra, sus jeans y sus tenis desgarbados, Steve Jobs hipnotizaba al mundo bajo la promesa de hacerlo no sólo funcional sino también hermoso. ¿Pero por qué un hombre que se empeñó en embellecer la existencia, se vestía eternamente de una forma tan antiestética? Y aunque puede parecer insondable, no es tan difícil comprenderlo. Llegado el momento, Steve Jobs comprendió una paradoja en relación a los atuendos. Puedes parecer inmenso y poderoso ataviado con un traje Príncipe de Gales, pero… ¿en verdad lo eres? Vestido como un estudiante de los 80, tan cool y desenfadado como eso, Jobs aleccionó al mundo con un giro de su soberbia. Y quizá quiso decir: “Vestido así no luzco ni inmenso ni poderoso… Pero en verdad lo soy”. Y en verdad lo era. Tanto como lo fue John Lennon para Los Beatles, y tan trágico al mismo tiempo como él. Mientras el mundo se embellecía a partir de sus designios, el cuerpo de Steve Jobs se descomponía poco a poco a causa del cáncer. Y ni todo el dinero que reunió en su vida ni sus invenciones, sirvieron para evitar su destino. Ignoro qué fue la última cosa que vieron los ojos de Steve Jobs antes de cerrarse para siempre. Pero creo tener una idea de lo que pasaba por su mente. Y lo que pasaba era una ciudad de ladrillos rojos, construcciones bajas, modos neocoloniales clásicos y una belleza incomparable. Sí, estaba mirando San Francisco.

Por qué la manzana mordida de Apple?

Cuando en 1976 nació Apple, Steve Jobs y Steve Wozniak, con la ayuda de Roland Wayne, diseñaron un logo complejo con un hombre debajo de un árbol con un manzana en las manos, que probablemente aludía al gran físico Isaac Newton. Pero pronto decidieron simplificarlo y adoptaron como logotipo la manzana-arco iris (aunque con los colores en otro orden), diseñada por Rob Janoff,con un mordisco, reemplazada más adelante por una manzana de color brillante. Al parecer el mordisco pretende simbolizar el conocimiento, y también hay quien dice que, como la palabra mordisco en inglés es “bite”, el bocado hace un guiño a los “bytes” informáticos.


Lo que sí había decidido Jobs mucho antes de seleccionar el logotipo es que su compañía se llamaría Apple. Su colega Wozniak asegura que nunca le preguntó por qué le gustaba nombre, aunque barajaba dos hipótesis. Por un lado, Jobs había estado trabajando con un grupo de amigos en una granja comunitaria en Oregón, y quizás su contacto con la propia fruta le dio la idea. Pero también es posible que tuviera un origen musical, ya que Jobs era fan del grupo británico The Beatles, que grababa con el sello discográfico Apple Records.

“Yo pienso que si tú haces algo y resulta bastante bueno, entonces deberias de hacer algo más grandioso, no pienses en ello por mucho tiempo. Sólo imagina qué es lo que viene”
Steve Jobs

“Yo valía un millón cuando tenía 23, y más de 10 millones cuando tenía 24, y más de 100 millones cuando tenía 25, y no fue tan importante porque nunca lo hice por el dinero” Steve Jobs

Steve Jobs dejó el colegio Reed en los primeros 6 meses, ya que no sabía qué hacer con su vida y no quería gastar el dinero de sus padres, pero continúa asistiendo como oyente por 18 meses.

72 veces por minuto late el corazón humano en condiciones de reposo, y eyecta, con cada latido, 0,07 litros de sangre en la aorta. Es decir, cada minuto bombea 5 litros de sangre. Es lo que se conoce como gasto cardíaco.
100.000 veces al día late por término medio cada corazón, lo que supone 35 millones de veces al año.
Un 26% aumenta el diámetro de los vasos sanguíneos que llegan al corazón si escuchamos nuestra música favorita, según demostró hace unos años la cardióloga Michael Miller. Por lo tanto, la música es sana para el corazón. Con las canciones que invitan a la risa, los vasos sanguíneos se dilataron un 19%, mientras que la música relajante produjo una expansión del 11%.
Más de 1 kilo de pérdida de peso a la semana puede dañar tu corazón. Las dietas pobres en proteína que producen un rápido adelgazamiento lo hacen a expensas de la masa muscular, y pueden afectar también al músculo cardíaco. Además, al limitar las verduras, frutas, hortalizas pueden provocar deshidratación y elevar el colesterol, factores de riesgo cardiovascular.
96.000 kilómetros ocuparía todo el sistema de vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares) que irriga de sangre tu corazón al bombear. Es suficiente para dar dos veces la vuelta a la circunferencia de la Tierra.
1.100.000 personas sufre un ataque cardíaco cada año, y un tercio de ellos resultan fatales. En los países desarrollados son la primera causa de muerte.
15 gramos de alcohol consumidos diariamente en mujeres (una copa) y 30 gramos en hombres (dos copas) pueden reducir el riesgo de padecer enfermedad cardíaca hasta un 25%, según un reciente estudio de la Universidad de Calgary publicado en la revista British Medical Journal.
Un 50% aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco si tienes infección en las encías. De ahí que los expertos aseguren que cuidar tus dientes puede proteger tu corazón.

La voz masculina resuena mas en el cerebro

Así se deduce de un experimento coordinado por científicos de la Universidad de Aberdeen (Escocia) y la Universidad McMaster (Canadá) en el que se pidió a un grupo de 45 mujeres que observaran las imágenes de diferentes objetos mientras escuchaban su nombre con distintas voces, masculinas y femeninas, graves y agudas, modificadas con un programa de ordenador. Al pedirles que, a continuación, recordaran lo aprendido, los científicos comprobaron que las palabras pronunciadas por voces graves y masculinas se habían grabado mejor en su memoria. Según concluyen los autores en un artículo publicado en la última edición de la revista Memory & Cognition, los resultados se deben a que nuestra memoria “está programada para registrar mejor aquello que nos asegura el éxito reproductivo y la supervivencia”. En el caso de las mujeres, eso se relaciona con un tono de voz grave y masculina.
De hecho, otro estudio estadounidense publicado en 2007 en la revista Biology Letters revelaba que los hombres con las voces más graves tienen más descendencia. En el estudio, los investigadores trabajaron con la tribu Hadza de Tanzania y demostraron que las mujeres encuentran más atractivos a los hombres con voces graves, especialmente en la fase más fértil de su ciclo menstrual. De ahí que su éxito reproductivo sea mayor.